Café Viena #3 – Carlos Rodríguez Braun

En nuestra tercera entrega de Café Viena, repasamos la vida y obra intelectual de nuestro premio Juan de Mariana 2013, el catedrático de Historia del Pensamiento Económico Carlos Rodríguez Braun.
Puede escucharse también en formato audio: https://www.ivoox.com/19131925. Asimismo, está disponible en itunes: http://apple.co/2qKT8sn.
Acompáñenos a la Viena de principios del siglo XX para rememorar el espíritu de las conversaciones promovidas por Ludwig von Mises en el Café Prückel.

De la mano de José Augusto Domínguez, por nuestro podcast Café Viena desfilarán figuras prominentes del liberalismo hispano, que nos hablarán de sus inicios, sus aportaciones y su visión sobre el futuro de la libertad y de estas ideas.

Música: Johan Strauss II, “Polka Trisch, Trasch”. Gran compositor vienés de piezas musicales (valses, polkas, marchas) que se representaban en los Cafés de Viena del XIX para deleite de un exigente público que demandaba continuas novedades.

Publicado en Café Viena, Coaching, Cuba, Debates, Derecho, Economía, Economía austríaca, Economía de mercado, Economy and Freedom, Educación, El Club de los Viernes, Entrevista, España, Formación, Friedrich A. Hayek, Instituto Juan de Mariana, Instituto Ludwig Von Mises, Instituto Mises, Instituto Mises Cuba, José Manuel González, Learn Liberty, Leonard Peikoff, Leonardo Ravier, Liberalismo, Libertad, libertarismo, Ludwig von Mises, María Blanco, Mark Thornto, Mensajes de apoyo, Mises, Mises Colombia, Mises Cuba, MisesBrasil, MisesCuba, Opiniones, Sin categoría, Socialismo, Sociedad | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

LiberAcción 2017 – Fran Carrillo y Luis Alberto Iglesias – Otras formas de comunicación

Decimotercer panel de LiberAcción 2017: feria de libros liberales, celebrada el 19 de mayo de 2017.
Fran Carrillo y Luis Alberto Iglesias dialogan sobre otras formas de comunicación y de novedades editoriales en el resto del mundo.

Publicado en Cuba, Debates, Economy and Freedom, Educación, España, Feria de libros liberales, Fran Carrillo, Instituto Juan de Mariana, Instituto Mises, Instituto Mises Cuba, Luis Alberto Iglesias | Etiquetado , | Deja un comentario

Bajo Antorchas Marchemos Unidos /José Ignacio Mora

Bajo Antorchas Marchemos Unidos

¡Tras las olas escucha los ecos, de una madre que llora en el mar! Con suspiros y lagrimas sufre; ¡Hijos suyos no puede olvidar!

Desde Oriente hasta Pinar del Rio; del destierro hasta La Caridad; Las cadenas que oprimen se rinden, ¡ante nuestra indomable hermandad!


Nuestros padres, valientes y alzados, sin cadenas lograron vivir; Con el Grito de Yara surgieron, ¡y lucharon en vez de gemir!
Otra vez nuestra tierra se encuentra, bajo el yugo tirano opresor; Y si aún nos llamamos cubanos, ¡respondamos presente en acción!

Y ese joven cubano en su alma, que esa tierra su sangre le dio, Si aún le arde el amor a su Patria, ¡Ya verán que el Mambí no murió!

Bayamesa ha llegado tu hora; esa Patria te vuelve a llamar, Con tu espiritu alumbra el camino; ¡Que tu antorcha ya vuelva a brillar!

Y esos versos martianos resurgen; de ese Apóstol que ayer nos guió, Hoy se visten de Damas de Blanco; ¡Restaurando el honor que nos dió! 

Somos un solo pueblo, cubanos; nuestra madre nos llama al deber, Bajo antorchas marchemos unidos; ¡Augurando otro amanecer!                                                                                   José Ignacio Mora

Nota: Se canta a la melodia del himno invasor cubano

https://m.youtube.com/watch?sns=fb&v=ObzoY-RUbak

Publicado en Economy and Freedom, José Ignacio Mora, Mises Cuba, MisesCuba, Opiniones, Sociedad | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Indignación del P-LIB ante la agresión policial a cinco libertarios cubanos

EL P-LIB RECIBE CON PROFUNDA INDIGNACIÓN LA NOTICIA DE LA DETENCIÓN Y BRUTAL AGRESIÓN A CINCO MIEMBROS DEL RECIENTEMENTE FUNDADO PARTIDO LIBERTARIO CUBANO – JOSÉ MARTÍIndignación del P-LIB ante la agresión policial a cinco libertarios cubanos

Juan Pina: “El tiempo de la tibieza, cuando no de la pasividad cómplice con el régimen comunista de Cuba, debe terminar en el Ministerio de Asuntos Exteriores de España”


El Partido Libertario (P-LIB) recibe con profunda indignación la noticia de la detención y brutal agresión a cinco miembros del recientemente fundado Partido Libertario Cubano – José Martí. Los cinco libertarios cubanos, Nelson Rodríguez, Caridad Ramírez (Presidenta del Partido), Heriberto Pons, Miguel López y Eduardo Ramos, fueron detenidos el día 31 de mayo por las Brigadas Especiales y llevados a diferentes centros policiales. Allí, además de ser interrogados, fueron amenazados, y golpeados por los agentes del régimen comunista.

El día 2 de junio fueron liberados de madrugada sin que a Caridad, Nelson y Miguel les fueran devueltos sus zapatos, lo que les obligó a caminar descalzos cerca de 30 Km hasta la ciudad.

Esta agresión es una reacción del régimen ante la huelga de hambre que mantienen Nelson y Miguel como protesta por el encarcelamiento de los libertarios cubanos Ubaldo Herrera y Manuel Velázquez, sobre los que pesa una petición de pena de prisión por parte del fiscal de 7 años.

El Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Libertario, Juan Pina, ha declarado en relación a este atropello contra los libertarios cubanos que “el tiempo de la tibieza, cuando no de la pasividad cómplice con el régimen comunista de Cuba, debe terminar en el Ministerio de Asuntos Exteriores de España. Exigimos una respuesta proporcional, es decir, totalmente contundente, a la brutal represión sufrida por los libertarios cubanos, y a la situación general a la que está sometida la población de la isla”.

Artículo original aquí: http://www.p-lib.es/internacional/indignacion-del-p-lib-ante-la-agresion-policial-a-cinco-libertarios-cubanos

Publicado en Economy and Freedom | Deja un comentario

Maria Blanco, Fernando Díaz Villanueva y Axel Káiser piden la liberación de los libertarios encarcelados por régimen de la Habana. 

Maria Blanco, Fernando Díaz Villanueva y Axel Káiser exigen la liberación de miembros del Instituto Mises Cuba de la Biblioteca Benjamín Franklin de La Habana y del recién creado Partido Libertario de Cuba José Marti apresados por defender la libertad.


Fotos cortesía: http://www.hablemosdelibertad.com/

Publicado en Axel Kaiser, Biblioteca, Capitalismo, Cuba, Derecho, Economía, Economía austríaca, Economía y Libertad, Economy and Freedom, Educación, Escuela Austriaca de economía Cuba, España, Estados Unidos, Fernando Díaz Villanueva, Formación, Instituto Juan de Mariana, Instituto Mises, Instituto Mises Cuba, John Locke, Joisy García MARTINEZ, Liberalismo, Libertad, libertarismo, Ludwig von Mises, María Blanco, Mensaje de apoyo, Mensajes de apoyo, Mises, Mises Cuba, MisesCuba, Murray N. Rothbard, Murray Rothbard, Opinión, Opiniones, Socialismo, Sociedad | Etiquetado , | Deja un comentario

CUBA Poema cortesía de A.J. Ortega para El Instituto Mises Cuba

“CUBA” Poema cortesía de A.J. Ortega para El Instituto Mises Cuba

Publicado en A.J. Ortega, Economy and Freedom | Etiquetado | Deja un comentario

Jesus Huerta de Soto, Gloria Álvarez y Carlos Prallong se solidarizan con los libertarios Cubanos encarcelados por el Régimen de la Habana. 


Jesus Huerta de Soto, Gloria Álvarez, Carlos Prallong se solidarizan y piden la liberación incondicional de Ubaldo Herrera y Manuel Velázquez miembros del Instituto MisesCuba la Biblioteca Benjamín Franklin y del recién creado Partido Libertario Cubano José Martí

#TodosSomosMisesCuba

Fotos cortesía de Angelines Chamorro.

Publicado en Cuba, Cuba, economía, libertad, Economía, Economy and Freedom, Educación, España, Estados Unidos, Gloria Álavarez, Guantánamo Projetc, Instituto Ludwig Von Mises, Instituto Mises, Instituto Mises Cuba, Jesús Huerta de Soto, José Manuel González, Liberalismo, Libertad, libertarismo, Ludwig von Mises, Mensaje de apoyo, Mises, Mises Cuba, MisesCuba, Murray N. Rothbard, Opinión, Opiniones, Socialismo, Sociedad | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Capitalismo = único sistema moral/ Debate 1984 – Capitalismo vs Socialismo: ¿Cuál de ellos es el sistema social *moral*? Leonard Peikoff

Debate 1984 – Capitalismo vs Socialismo: ¿Cuál de ellos es el sistema social *moral*?

traducción de la presentación inicial de Leonard Peikoff, min. 11:05 a 19:35 aprox. del debate.

“Buenas noches, damas y caballeros. Nuestro tema esta noche es: “Capitalismo vs Socialismo: ¿Cuál de estos sistemas es *moral*?” Para responder a ello, tenemos que saber qué es moralidad. ¿Cuál es el criterio ético que vamos a usar para juzgar un sistema político? No podemos simplemente asumir que todo el mundo lo sabe, o que está en la Biblia. Tenemos que empezar presentando y validando lo que entendemos por moralidad, porque eso es lo que va a decidir este debate.

Nuestro lado mantiene que el criterio de moralidad es la vida del hombre, aquello que el hombre requiere para sustentar su propia vida. Lo que el hombre requiera, por su naturaleza, para poder sobrevivir, es lo que consideramos lo bueno, o lo moral.

La herramienta fundamental del hombre para sobrevivir es su razón, su mente. La mente es nuestro único medio de lidiar con la realidad, de comprender los hechos, de adquirir conocimiento fiable. La mente es la fuente básica de cualquier valor que vaya a favor de la vida.

Mirad, como ejemplo, la inmensa riqueza sin precedentes que tenéis a vuestro alrededor, en Occidente, la riqueza que ha sido creada desde la Revolución Industrial, bajo el capitalismo. Esa riqueza no fue creada por músculos, sino esencialmente por el pensamiento: el pensamiento de los científicos que descubrieron nuevo conocimiento, de los inventores que usaron ese conocimiento para crear nuevos productos, de los empresarios que usaron sus mentes para concebir y organizar empresas productivas a gran escala. El trabajo físico por sí solo no es lo que crea riqueza; todas las épocas anteriores tuvieron una abundancia de trabajo físico. Lo que crea riqueza y todos los valores humanos es el pensamiento. Ese es el punto número 1: Moralidad significa pensar, razonar, usar la mente y vivir basándose en ella.

Punto número 2: La vida requiere egoísmo. Un organismo vivo tiene que ser el beneficiario de sus propias acciones, tiene que perseguir objetos específicos para sí mismo, para su propio bien y su supervivencia. La vida requiere el obtener valores, no el perderlos; lograr, no renunciar; la auto-preservación – que es egoísmo –, no el sacrificio de sí mismo.

Si la vida es el estándar, el criterio de valor, entonces la moralidad no puede consistir en sacrificio; el sacrificio es incompatible con los requerimientos de la vida humana, y con esto me refiero a cualquier tipo de sacrificio, ya sea de uno mismo a los demás o de los demás a uno mismo. Mucha gente cree que la única opción es sacrificarte tú a los demás – lo que llaman altruismo – o sacrificar a los demás a ti – lo que llaman egoísmo –: cortar tu propia garganta para el bien de tus vecinos, o cortar sus gargantas para tu propio bien. En cualquier caso, sin embargo, una cosa sigue siendo la misma: la garganta de alguien está siendo cortada, y la disputa es sólo sobre quién será la víctima.

Sin embargo, si la vida es el estándar, no deberíamos estar regateando sobre víctimas, deberíamos oponernos en principio a la idea de cortar gargantas, en otras palabras, al sacrificio. Un hombre egoísta en el sentido que abogo no sacrifica a los demás a sí mismo; egoísmo significa que *cada* hombre es un fin en sí mismo, sin tener que sacrificarse por otros ni sacrificar a otros por él. Un hombre debe vivir de forma independiente, por su propia mente y esfuerzo, sin víctimas. Ese tipo de hombre usa su mente al máximo y actúa en consecuencia; en otras palabras, estoy hablando de un interés personal *racional*, y en el trato con otros esto significa intercambiar valor por valor por consentimiento mutuo y en beneficio mutuo. Significa que cada parte respeta la soberanía y la libertad de los demás, sin ningún sacrificio en ningún sentido.

La ética del servicio social, la ética del auto-sacrificio, es lo que está destruyendo al mundo hoy. ¿A quién supuestamente hay que sacrificar, y para beneficio de quién, según las teorías convencionales que escuchamos por todas partes? ¿Deben los incompetentes ser sacrificados a los competentes? ¿Los parásitos a los que producen? Claro que no, pues los competentes y los productores no tienen nada que ganar con ese tipo de sacrificio. Debe funcionar al contrario, nos dicen: los competentes han de sacrificarse a los incompetentes, los productivos a los parásitos, los pensadores a los imbéciles, los sanos a los afligidos. En otras palabras, el denominador común es: los que tienen éxito en vivir han de ser penalizados porque tienen éxito, para poder recompensar a los fracasados, quienes son recompensados por ser fracasados. No se puede inventar un código de moralidad más anti-vida que ese, y el único efecto práctico que puede tener es destruir a todos los que consiguen vivir con éxito, rebajando así a toda la raza humana, que es lo que véis que está pasando en todo el mundo.

Como debe ser, si te encuentras en una situación problemática que tú no has causado – y resalto que esto ha de ser una cuestión marginal: si todo el mundo estuviese en esa situación, la raza humana no podría sobrevivir – si te encuentras en esa situación, tendrás que depender de la generosidad voluntaria y de la caridad privada de aquellos que no tienen esos problemas. Tendrás que pedir ayuda como un favor, no como un derecho. No puedes usar tu problema blandiendo un garrote sobre la cabeza de tu vecino. Tienes que reconocer que otros hombres tienen derecho a existir también, que tu sufrimiento no les convierte a ellos en tus esclavos. En otras palabras, esa no es la función del gobierno. ¿Cuál es? Bueno, el Dr. Ridpath va a tratar este punto, pero en esencia, mantenemos que la función del gobierno es proteger a cada individuo precisamente para que no sea sacrificado por otros o a otros; proteger la independencia de la mente de cada individuo; en otras palabras: proteger sus derechos individuales y dejar a todo hombre libre de actuar según su propio juicio y para su propio beneficio, y esto es exactamente en lo que consiste el capitalismo.

Y quiero enfatizar esto: capitalismo *no es* lo que tenemos en occidente hoy; estoy hablando de capitalismo *laissez-faire*, o sea: la completa separación entre Estado y Economía, no el gobierno de grupos de presión, ni favores gubernamentales para ningún grupo, sean empresarios, trabajadores, agricultores o consumidores; ninguna protección arancelaria, ni subsidios, ni franquicias, ni ningún tipo de limosnas o proyectos de bienestar social. Estoy hablando del gobierno como un árbitro imparcial que impide que los ciudadanos violen los derechos individuales, y que aparte de eso no se meta en nada, que es lo que significa “laissez-faire”.

El capitalismo es el sistema que deja al hombre libre para funcionar, que permite que cada individuo sea libre de vivir por su propia mente y por su propio juicio, de perseguir sus propias metas, de comerciar voluntariamente con otros. Es el sistema basado en la moralidad del interés personal racional.

El socialismo es lo contrario. Aunque los socialistas aleguen que el individuo se beneficia bajo su sistema, el hecho innegable es que su estándar de valor no es la vida del individuo, sino el bienestar del grupo, lo llamen el colectivo, la comunidad, la raza, la nación o el proletariado. Sostienen que es el deber del individuo servir al grupo, sacrificarse a otros, según decrete el representante del grupo y su portavoz, el todopoderoso Estado. Ese punto de vista tiene que implicar, en última instancia, la esclavitud del individuo al estado, y, por lo tanto, la destrucción de todo pensamiento, producción, éxito, y finalmente de la vida misma. En el siglo XIX, cuando Occidente estuvo lo más cerca del capitalismo, el resultado fue el más alto nivel de vida y el intervalo más largo de paz en la historia de la humanidad. *Lo moral es lo práctico*. En cuanto al socialismo, mirad el colapso de Inglaterra, de la Rusia soviética… y recordad que “Alemania *nazi*” significa “Alemania Nacional Socialista”. Los resultados del socialismo en todas partes (¿se me ha acabado el tiempo?) son tan nefastos como era de esperar.

Gracias. “

# # #

Traducción y publicación: Objetivismo.org, con permiso del autor.
Artículo original aquí: https://objetivismo.org/capitalismo-unico-sistema-moral/

Publicado en Capitalismo, Historia, Moralidad, Socialismo, Conferencias, Cuba, Debates, Derecho, Economy and Freedom, Estados Unidos, Leonard Peikoff | Etiquetado , , , | 1 Comentario

Más Glasnost y menos Democracia/ Carolina González Rodríguez

Por Carolina González Rodríguez
Fuente: Fundación Bases

[Texto de la Conferencia dictada por Carolina González Rodríguez durante el festejo por la Caída del muro de Berlín organizado por la Fundación Bases y la Fundación Naumann Argentina en la ciudad de Rosario el día 6 de noviembre de 2013]

Antes que nada quisiera agradecer muy sentidamente a la Fundación Bases por su invitación a dar esta charla, a la Fundación Naumann y, por supuesto, a ustedes por su presencia y su atención.

Pero por sobre todo, quisiera agradecer muy profundamente a la Fundación Bases por organizar este encuentro, y por invitarnos a todos a recordar y tener presente un evento que, lamentablemente, no goza de muchas efémerides o celebraciones como ésta.

Hace 24 años caía el muro de Berlín, y su destrucción se produjo mediante mazazos espontáneos y voluntarios de miles de individuos, de personas que, en absoluta libertad, se reunieron esa fría noche del 9 de noviembre a derribar el muro que los había mantenido oprimidos, sojuzgados y esclavos de un régimen que -como todo colectivismo- los utilizó como medios para alcanzar el irrealizable fin del “hombre nuevo”.

La caída del muro simboliza la caída del régimen comunista en la antigua URSS. Un régimen criminal y perverso, que demandó incontable cantidad de vidas humanas. No sólo muertos, sino años y vidas enteras de dolor, sufrimiento, aislación y necesidades.

Pero no tenemos que perder de vista que “el régimen” fue orquestado, ideado y ejecutado por individuos. Los individuos a cargo gozaban de ventajas y privilegios que la gran “masa” no conocía, y la estigmatizada diferenciación de clases estaba válida y vigente, con los oligarcas de la Nomenklatura, por un lado, y la población común, los proletarios, por el otro.

La derrocación de ese régimen no vino de la mano del “imperio” o de los “poderes económicos”, o de “los medios de comunicación”. El comunismo no tuvo más opción que rendirse ante la realidad. Y la falta de libertad, por un lado, y la corrupción de los altos jerarcas, por el otro horadaron la piedra lo suficientemente como para hacer caer el muro de Berlín.   

La Glasnot

Mientras que hoy en día escuchamos muy asiduamente giros tales como “inclusión social”, “redistribución del ingreso”, “el modelo nacional y popular”, por aquellos años los términos “de moda” eran “Perestroika” y “Glasnot”. Mientras el primero de ellos significa “reestructuración”, cambios, reformas, el segundo implica apertura, transparencia, honestidad…

La perestroika resultó un proyecto de acción encabezado por Mijail Gorbachov, quien no tenía en mente derrotar al comunismo e instaurar el capitalismo, sino que por el contrario, pretendía una reformulación del mismo sistema socialista que había costado millones de vidas humanas en todo el mundo. Pretendía hacerlo un poco menos “salvaje”, y más “eficiente”, pero no tenía como objetivo su erradicación.

Lo que llevó a la victoria del sistema de libertades civiles, políticas y económicas no fue la Perestroika, sino la GLASNOT.

Las demandas de toda la población de la ex URSS eran por más LIBERTAD. La gente pedía libertad de acción, de expresión, de prensa, de circulación… la gente pedía libertad. Y para lograr esa libertad era imprescindible terminar con el estado totalitario, inmiscuido hasta el más recóndito rincón de la esfera de acción de las personas. Un estado oscuro, mentiroso, elefantiásico, silente e indolente ante los reclamos y las demandas de la población. Un estado con poder absoluto sobre las vidas de las personas.

La glasnot importaba el desbaratamiento de ese régimen de secreto y completa falta de rendición de cuentas; de sociedad cerrada. Significaba la posibilidad de ejercer un contralor sobre el gobierno, pero también la idea de abrirse a la comunidad internacional. Una apertura no sólo económica, sino de la sociedad toda. La gente demandaba más de la Sociedad Abierta que había identificado Popper, por oposición a la sociedad cerrada de “vivir con lo nuestro”, en términos económicos, e impermeable a los requerimientos éticos y morales de los ciudadanos como tales, como consumidores, como productores.

Popper nos enseña que estamos en presencia de una sociedad abierta cuando en ésta sostienen valores tales como ‘la libertad, la tolerancia, la justicia, la búsqueda del Ciudadano de su propia felicidad” y su derecho a divulgar el conocimiento; su propia escala de valores elegidos entre valores, creencias y su propia búsqueda de la felicidad”.

Es decir, Popper también pide “glasnot”.

La Democracia

Unos años antes, en esta parte del mundo Raúl Alfonsín ganaba las primeras elecciones democráticas después de 7 años de cruel dictadura militar diciendo que “con la democracia se come, se cura y se educa”. Pasaron 30 años desde entonces. La democracia está plenamente enraizada; no existe la más mínima posibilidad política e histórica de sufrir un golpe militar. Pero mucha gente sigue sin comer, sin curarse y sin educarse.

Desde entonces, y tal vez por las secuelas que quedaron de esa terrible época histórica, la democracia se convirtió en la nueva deidad, en el sello indeleble de corrección política, de de sustancia y solvencia. La democracia es la pátina de legitimidad que, como si fuera agua bendita, borra todos los pecados y convierte a las aberraciones institucionales más graves en meritorias medidas y políticas ungidas por la voluntad “popular”.

La democracia inundó todas las esferas de la vida pública, y aún de las vidas privadas. El orden se convirtió en represión, los imperativos de pura lógica y sentido común se volvieron “autoritarios” y la “democratización” de todas las actividades aparece ahora como el summun de probidad y perfección. Así, hay ahora una visión maniquea de la democracia que no admite grises ni gradaciones, y en tanto algo o alguien sea “democrático” es absolutamente bueno, mientras que si no lo es, es absolutamente malo.

Los ejemplos con este gobierno redundan: todo su poder (real o virtual), todo el atropello a las instituciones republicanas, todos los abusos de poder cometidos se basan, fundamentan y justifican en el resultado electoral que llevó al poder a CFK en virtud del 54% de los votos. A partir de ahí, cualquier medida que pretendan instaurar resulta “obligatoria” por imperio de “la voluntad popular”. TODO lo que hagan o digan debe, imperativamente, aceptarse porque es democrático..

Así, plantean la “democratización de la justicia”; y hace menos de una semana supieron conseguir el fallo ratificante de una bochornosa ley de “democratización de los medios de comunicación”. Las políticas distributivas son “democráticas”, y la “igualdad” es el tótem, el becerro de barro a adorar mediante la mecánica democrática que se hace corpórea cada dos años, elecciones mediante.

Hace un par de días Pagina 12 publicó un “estudio” del que surge que “cuando se pregunta específicamente cuál debe ser el objetivo de los políticos en democracia, 7 de cada 10 personas señalan que se debe apuntar a una sociedad más justa y una mejor distribución de la riqueza”

Es decir, el gran éxito de estos 30 años de demagogia, y no de democracia, es que han sabido instaurar la concepción generalizada y -desde mi punto de vista- distorsionada de la democracia.

Quienes estimamos a la LIBERTAD como un valor rector de la vida en sociedad no podemos ni debemos adherir a esta concepción. Por el contrario, debemos entender a la democracia con un sistema de acceso al poder, más no de ejercicio del poder. Es el ejercicio del poder el que debe ser restaurado y restablecido, en tanto el sistema republicano de división de poderes, de respeto a las instituciones, a las libertades civiles e individuales, a la propiedad privada… todo ello hacen que una sociedad avance, se desarrolle e “incluya” de modo genuino a la mayoría de sus habitantes.

Indiscutiblemente que la democracia es el mejor -de todos los métodos de acceso al poder- conocidos por la humanidad. Pero ello no debería relajarnos en nuestras exigencias a los gobernantes, y por el contrario, debería incentivarnos a profesar diaria y públicamente nuestras exigencias de limitación del poder y rendición de cuentas.

Norberto Bobbio relata en su libro “Liberalism and Democracy” que las luchas entre los demócratas y los liberales (en términos generales y no político-partidarios) data del siglo XVIII, con la aparición de las ideas de los pensadores escoceses y franceses. El avance de las posiciones de unos y otros, en cuanto a qué tipo de liberalismo adoptar, agrandaron las brechas entre ellos, en particular a su concepción sobre el sistema democrático que reemplazo a los regímenes feudales. Así, los anglo-sajones bregaban por las democracias liberales, en las que las libertades individuales eran más valoradas que el sistema democrático en sí, mientras que los franceses no tuvieron mayores problemas de someter sus libertades en mérito a la “igualdad” y a la “distribución”, democrática. La libertad y la igualdad se contradicen frontalmente, resultando imposible su concreción simultáneamente. Al menos al tratarse de la igualdad de resultados, que era la anhelada por los franceses.

Conclusiones

A 24 años de la caída del Muro de Berlín, tenemos la obligación de mantener vivo el recuerdo de tan sonado logro, de tan importante éxito. Al caerse el muro, se cayó el peor experimento que conoció la historia de la humanidad, en tanto fue el designio del hombre, premeditado y consciente, de violar sistemàtica y absolutamente las màs mínimas y elementales libertades individuales. Y al hacerlo, se violó de manera masiva la dignidad humana.

Estimar a la libertad como valor rector de la consideración del otro nos obliga a adherir a la máxima kantiana de que ningún individuo, ningún hombre, puede ser un medio para alcanzar el fin perseguido por otro o por otros. Admitir lo contrario sería adherir a la idea de la mayoría numérica como criterio legitimante de las más brutales violaciones a los derechos individuales, que son los efectivos derechos humanos, a las instituciones, a la propiedad privada…

La democracia es, como dijo Churchill, un sistema imperfecto, pero el mejor conocido hasta el momento. Pero es eso: un sistema de acceso al poder, y no de sumisión al poder. Una sociedad democrática no precisamente es una sociedad abierta. Ejemplos en la región, lamentablemente abundan, con Venezuela a la cabeza.

Solo en una sociedad abierta, en una sociedad con pleno imperio de la Glasnot, se experimentan altos niveles de crecimiento y desarrollo no sólo económico, sino fundamentalmente humano.

Una sociedad abierta es aquella en la que no hay “excluidos”, pero no debido a planes asistencialistas que generan dos grupos de perjudicados: quienes son expoliados de sus legìtimos bienes, y quienes son “asistidos” con dàdivas y limosnas que incentivan la dependencia permanente y sostenida en el tiempo.

Mantener este sistema puede sonar “democrático”, más es todo lo contrario: es un sistema perverso, en el que la concepción del otro es diametralmente opuesta a la que postulamos. Es muy parecida a la sostenida por el régimen comunista, en el que los individuos se dividen entre “pobres” o “proletarios”, y la “nomenklatura” o los iluminados que saben exáctamente cómo, dónde, cuándo y por qué medios los “pobres” serán felices. Un sistema opuesto al de la sociedad abierta, al de la Glasnot, en la que el estado se limita a garantizar las libertades para que todos, seres igualmente capaces y hábiles en acto y en potencia, podamos decidir por nosotros mismos cómo, dónde, cuándo y por qué medios ser felices.

En suma, teniendo presente el evento que hoy celebramos, digamos “Más Glasnot y menos democracia”, por favor…

¡Muchas gracias!

Artículo original aquí: http://www.fundacionbases.org/cms/index.php?option=com_content&task=view&id=493&Itemid=1

Publicado en Carolina González Rodríguez, Economy and Freedom, Educación | Etiquetado , | Deja un comentario

¿La ciudad del futuro? Alberto Benegas Lynch (h)

Lo primero que hay que resaltar es que nadie conoce el futuro puesto que no pueden anticiparse los millones de sucesos que ocurren en el presente y han ocurrido en el pasado que influirán en el más adelante, además de procesos nuevos que se acoplan en el devenir de los acontecimientos. De todos modos pueden conjeturarse ciertos fenómenos con las reservas del caso, en realidad de modo cotidiano es lo que se hace con la idea de preveer las consecuencias de nuestros actos que en ausencia de esas conjeturas quedaríamos paralizados.

En este contexto es que pueden formularse hipótesis respecto a las ciudades del futuro en vista de algunas tendencias y preferencias que benefician a la gente al internalizar costos y no hacerles pagar coactivamente a quienes no recurren a tal o cual servicio (por ejemplo, cuando pagan por rutas quienes no tienen automóvil…ni por espacios y rutas aéreas si el día de mañana esos vehículos volaran o, como ha sugerido Elon Musk, capas de plataformas subterráneas de alta velocidad).

Últimamente se han publicado infinidad de trabajos imaginando asignación de derechos de propiedad a todo lo que hoy se da por sentado que debe ser estatal, obras en la que se ejemplifica con casos muy relevantes que operan en la actualidad. En este sentido, se destacan muy especialmente The Voluntary City. Choice, Community and Civil Society que contiene valiosos y voluminosos escritos editados por David. T. Beito, Peter Gordon y Alexander Tabarrok con un ponderado prólogo de Paul Johnson, y también el magnífico Public Goods and Private Communities. The Market Provision of Social Servicies por Fred Foldvary.

En una nota periodística no pueden abarcarse todas las aristas que ofrecen los temas inherentes al tema planteado por lo que nos concentraremos solo en las calles, avenidas y carreteras al efecto de ilustrar un aspecto del asunto que implícitamente abarca otras facetas. De entrada resaltamos que la aludida asignación de derechos de propiedad a las vías de comunicación terrestres no significa para nada la incomunicación del mismo modo que a nadie en su sano juicio se le ocurriría a esta altura del partido afirmar que la telefonía privada bloquea la comunicación cuando, muy al revés, la intervención estatal en el rubro obligaba a la gente a gritar puesto que la incomunicación estaba a la orden del día y el contar con un teléfono constituía un privilegio enorme.

Entonces veamos lo que ocurre en un centro comercial (shopping): calles internas bien iluminadas, sin baldozas destrozadas y donde la inseguridad es inexistente puesto que los incentivos operan en esa dirección para proteger y atraer a clientes efectivos o potenciales en un contexto donde no se cobra el tránsito puesto que los comerciantes desean contar con la mayor clientela posible.

Lo que sugieren las obras mencionadas es que las zonas urbanísticas del futuro se concreten en barrios residenciales donde van los dueños, sus inquilinos y sus invitados, los barrios industriales donde se ubican las fábricas y oficinas y los antes mencionados barrios comerciales donde se agregan a los negocios habituales, las atenciones a la salud, los lugares bailables, los estudios profesionales, los espacios verdes, teatros, restaurantes y demás emprendimientos dirigidos al público en general.

Esta situación urbanística requiere calles interiores y avenidas sin cargo en los barrios residenciales (hoy denominados barrios cerrados) y los referidos barrios comerciales y pagos las rutas y carreteras privadas donde el costo lo abonan quienes las utilizan (donde puede concebirse que en algunos casos sean también sin cargo o privadamente subsidiados cuando el negocio es inmobiliario a los costados de la ruta o carretera que, según el tráfico pueden ser de más de un piso).

En esta línea argumental aparecen dos supuestos contra-argumentos: las comunicaciones terrestres que son inviables por ser antieconómicas y la supuesta “exclusión” que significan los barrios residenciales a la manera de los barrios cerrados. En primer lugar, si ciertas comunicaciones terrestres son antieconómicas (lo cual no se limita a las rutas, accesos y carreteras sino a los ferrocarriles, colectivos, líneas aéreas y de navegación marítima) es porque significan consumo de capital, situación que, a su turno, se traduce en contracción de salarios en términos reales puesto que éstos son consecuencia de las tasas de capitalización. A su vez, este derroche implica que inexorablemente se extiendan las zonas inviables ya que la pobreza es mayor. Si al comienzo de cada país, los contribuyentes se ven forzados a financiar elefantes blancos, nunca despega. Se sostiene que aquella financiación forzosa es un acto de “solidaridad” lo cual rechaza la misma idea de caridad que, por definición, trata de actos voluntarios con recursos propios. Un acto de solidaridad no es arrancar las billeteras y las carteras de unos y entregar el fruto del trabajo ajeno a otros (sin contar lo que se queda en al camino cuando intervienen los aparatos estatales). Como se ha dicho “la primera regla de la economía es que los bienes son escasos y la primera regla de la política es desconocer la primera regla de la economía”.

En segundo lugar, la “exclusión” que se atribuye despectivamente a los llamados barrios cerrados no solo no excluye en el sentido peyorativo sino que incluye puesto que refuerza los incentivos por la seguridad jurídica que implica. En otro sentido, la asignación de derechos de propiedad naturalmente excluye a los no son propietarios del bien en cuestión de la misma manera que siempre incluye a los que son dueños de ropa, alimentación y vivienda. Lo contrario se degrada en “la tragedia de los comunes” (lo que es de todos no es de nadie con el consiguiente uso desaprensivo del bien). Entonces, si lo que se quiere decir por “excluidos” en el sentido de marginados y empobrecidos, debe comprenderse que la receta más contundente para aumentar la insatisfacción consiste en atacar las garantías a la propiedad, es decir, cuando alguien produce algo bloquear el uso y disposición por parte del titular.

Como hemos consignado en otra oportunidad, el origen de este análisis debe verse en los canales navegables más importantes en Inglaterra y Estados Unidos financiados privadamente por peajes en el siglo xviii donde se abrieron las puertas al progreso tecnológico en esta materia a través de sistemas de dragados, túneles, exclusas y puentes. Asimismo, los caminos siguieron en muchos países europeos el mismo derrotero: los de tierra se convertían en puro lodo en épocas de lluvias y en un terragal insoportable en épocas de seca. En la antigüedad la construcción de caminos eran sinónimo de esclavitud pero con el tiempo la faena fue responsabilidad de los pobladores y de las parroquias (en tiempos de las Cruzadas había obispos que otorgaban indulgencias para constructores de caminos y su respectiva manutención).

Contemporáneamente, los canales de Suez y Panamá fueron financiados por medio de la venta de acciones y la colocación de títulos en los mercados de capitales mundiales. Hoy el Eurotúnel une el continente con Gran Bretaña a través del Canal de la Mancha en un emprendimiento que cuenta con 560.000 accionistas.

Cuando se comenzó a utilizar el hierro, la invención de John McAdam y el asfalto hizo que los caminos pasaran al primer nivel de atención. Se utilizó el sistema de los turnpikes (peajes) como sistema de financiación en Inglaterra, Irlanda, Bélgica y Estados Unidos. Tal como sucedió en otras áreas, los gobiernos comenzaron a entrometerse en los negocios privados, en este caso, primero regulando precios, luego a través de shadow prices que simulaban peaje pero entregando diferencias directamente a los propietarios como una medida “política” hacia los usuarios y en algunos casos haciendo aparecer directamente como si no hubiera peaje (como si los caminos fueran “gratis”). La reiteración de estas políticas que disminuían las entregas gubernamentales, junto con la irrupción del ferrocarril mandaron a no pocos operadores a la quiebra lo cual, en lugar de corregir la situación, hizo que los gobiernos tomaran lo que fue un negocio en una gestión estatizada.

Después de un largo tiempo volvió a aparecer el sector privado en el negocio pero bajo la figura de “la concesión” lo cual mantiene la politización del área. Esto fue primero en varios países europeos, Estados Unidos y Japón, en este último caso eliminando el eminent domain, a saber, la eliminación de la expropiación para “causa de utilidad pública”, es decir, el trazado de la construcción de caminos sin afectar el derecho de propiedad. La nueva aplicación del peaje primero se llevó a cabo con tolltags y luego el cobro electrónico sin barreras.

La figura de la concesión, entre otras cosas al mantener la propiedad en manos estatales, no permite al operador recurrir al camino como colateral para recurrir al crédito y, en general, le resta autonomía financiera. Al mantener la propiedad en la órbita estatal se facilitan intromisiones y politizaciones del negocio y problemas cuando se acerca el vencimiento del contrato (salvando las distancias, también la concesión afecta gravemente la libertad de prensa al no vender el espectro electromagnético).

En el caso que venimos comentando, la asignación de derechos de propiedad no solo permite la mayor flexibilización del negocio y el mejor rendimiento en competencia (también con otros medios de transporte) sino que se resuelve el tema de la optimización de las normas de tránsito, la pornografía, la prostitución, el uso de estupefacientes, las protestas sociales, al tiempo que las quejas eventuales de usuarios son debidamente atendidas para prosperar.

No es que la eliminación del uso desaprensivo de la politización haga desaparecer errores, la imperfección es la característica del ser humano, de lo que se trata es de minimizar problemas pasando al campo de lo voluntario y pacífico y, en esta etapa del proceso evolutivo, mantener al aparato de la fuerza que denominamos gobierno en el terreno de la protección de los derechos de todos.

Alberto Benegas Lynch (h) Es Presidente del Consejo Académico, Libertad y Progreso

Artículo original aquí: http://www.libertadyprogresonline.org/2017/05/17/la-ciudad-del-futuro/

Publicado en Alberto Benegas Lynch, Argentina, Capitalismo, Cuba, Cuba, economía, libertad, Economía, Economía austríaca, Economía de mercado, Economía y Libertad, Economy and Freedom, Educación, Escuela Austriaca de economía Cuba, Formación, Instituto Mises, Instituto Mises Cuba, Liberalismo, Libertad, libertarismo, Mises, Mises Cuba, MisesCuba, Opinión, Opiniones, Socialismo | Etiquetado , , , | Deja un comentario