TEORÍA E HISTORIA. De Ludwig von Mises/ Gabriel Zanotti 

TEORÍA E HISTORIA. De Ludwig von Mises.

Nota introductoria, Por Gabriel J. Zanotti.

Prólogo al libro Teoría e Historia, de L. von Mises.

2. Mises y su epistemología de las ciencias sociales.En medio de esa soledad, Mises sistematiza su epistemología para las ciencias sociales. Ya lo había hecho antes, en 1933, pero es interesante que, al llegar a ese EEUU, cuyos economistas neoclásicos lo reciben con indiferencia, Mises se pone a re-escribir su gran obra sistemática, ese tratado de economía sin el cual, conjeturamos, la Escuela Austríaca, en tanto tal, habría dejado de existir. Nos referimos, por supuesto, a su monumental La Acción Humana, cuyas líneas epistemológicas centrales no son nunca abandonadas sino incluso explicadas nuevamente en 1962. Es importante que el lector repare que en 1949 –cuando La Acción Humana es editada en inglés- Mises contaba con 68 años, edad en la cual algún otro podría haber decidido tomarse un descanso.
Abundan las explicaciones e interpretaciones sobre el famoso “apriorismo” misiano y no es mi intención escribir una más. Simplemente voy a sintetizar lo que interpreto central de la propuesta misiana de modo tal de poder situarla en relación a la epistemología post-popperiana. En esto sí espero ofrecer un nuevo panorama al lector.

Afirma Mises que las ciencias naturales y sociales tienen métodos diferentes. Concediendo a las naturales gran parte de ese inductivismo que para ellas se presupone, afirma que las ciencias sociales de ningún modo pueden ser tratadas con iguales procedimientos. En primer lugar, las ciencias sociales son en primer lugar ciencias de la acción humana, ciencias cuyo objeto de estudio cambia: se trata del mundo humano, conformado por la acción teleológica, la acción deliberada que busca un fin. Estas ciencias se dividen en dos: praxeología e historia. La praxeología estudia a la acción humana en tanto tal, esto es, la estructura lógica de la acción. Su objeto es la acción humana vista desde las categorías a priori de la acción, entre las cuales la categoría medio-fin ocupa un lugar especial. La perspectiva de este análisis es neokantiana: no vale la pena investigar si las categorías a priori de la acción nos llevan a la realidad en sí o no, la cuestión es que la estructura lógica de la acción humana como paso deliberado de medios a fines está dada en la mente humana como presupuesto básico, como una categoría a priori a partir de la cual deducimos sus consecuencias. Por eso el método de la praxeología es deductivo: parte de las categorías a priori de la acción y deduce los teoremas praxeológicos, “more geométrico”, entre los cuales se encuentran temas tan importantes como valor subjetivo, utilidad marginal decreciente, preferencia temporal, rendimientos decrecientes, etc.

Pero, aclara Mises, la praxeología no es mera gimnasia mental. Hay que aplicar estos teoremas según las condiciones y presupuestos del mundo real, que nos dicen por dónde es relevante seguir deduciendo. Mises insiste en que esto de ningún modo atenta contra el carácter formal y apriorístico de la economía, esto es, la parte de la praxeología mejor desarrollada hasta el momento, que aplica los teoremas praxeológicos al mercado en presencia de precios monetarios. Por eso la economía es también deductiva y a priori. Deduce sus leyes a partir de la aplicación de esos teoremas praxeológicos al proceso de mercado. Y en ese sentido la verificación o refutación experimental (en palabras de Mises) son tan innecesarias como imposibles en economía. Innecesarias, porque la verdad de la conclusión está garantizada por el carácter apodíctico y necesario de las leyes praxeológicas utilizadas como premisas. Imposible, porque en ciencias sociales no son posibles los experimentos controlados. No hay constantes. Al contrario, necesaria es la teoría económica para interpretar un fenómeno social concreto que de otro modo sería ininteligible. Y esa es precisamente la relación entre teoría e historia. La historia trata sobre acciones humanas singulares, concretas e irrepetibles. Su método es la comprensión, el famoso Verstehen de la tradición continental alemana, así re-interpretado por Mises. Pero la relación causal de los procesos sociales sería imposible sin la teoría económica que se ha conformado, no inductivamente, sino deductivamente a partir de la categoría universal y necesaria de la acción. Acción que, por otra parte, es siempre racional, porque racional en Mises no quiere decir cálculo matemático, ni eficiencia, y menos aún el principio de maximización monetaria. La acción humana está sujeta al error, a la ignorancia, a la incertidumbre, y aún así siempre es el intento deliberado de pasar de una situación menos satisfactoria a otra más satisfactoria, tratando de adecuar –faliblemente- medios escasos a una escala valorativa siempre cambiante. Esta concepción de acción es fundamental para diferenciar, retrospectivamente, a los modelos neoclásicos de competencia perfecta del proceso de mercado de la Escuela Austríaca.

La “reacción” frente a esto fue, por supuesto, de indiferencia. A muy pocos economistas y filósofos de las décadas de los 40 y los 50 importaban estas opiniones, dichas por el ya sesentón Mises, casi perdido en New York, en medio de estudiantes de administración, tratando de impartir de nuevo –heroicamente en mi opinión- lo que había sido fu famoso privat seminar de sus buenos tiempos en la Cámara de Comercio vienés. Sin embargo, si comparamos lo que hemos resumido con el paradigma positivista dominante, podríamos explicar la reacción, ya decididamente hostil, de un M. Blaug, ya citada. ¿Cómo es posible hablar, a mediados del s. XX, de una especie de metafísica, empíricamente no “verificable”, y pretender que sea ciencia? ¿Cómo pretender que la economía sea tan formal como las matemáticas y que sin embargo, al mismo tiempo, nos hable algo sobre el mundo? ¿No es eso, acaso, mas que una dogmática justificación del libre mercado? ¿Cómo pretender que la economía esté compuesta por juicios analíticos, a priori, cuando eso mismo se está cuestionando incluso para la lógica?

Prólogo al libro Teoría e Historia, de L. von Mises. Gabriel J. Zanotti

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https://mises.org/library/theory-and-history-interpretation-social-and-economic-evolution

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