MÁS SOBRE LA ESCUELA AUSTRÍACA DE ECONOMÍA V: TRABAJO Y SALARIOS/ Gabriel Zanotti 

6) Monopsonio y Efecto Ricardo​

I. Como explicamos en el capitulo II denominábamos “monopsonio” al fenómeno mercantil caracterizado por la presencia de un solo comprador. Muchos sostienen, pues, que para evitar el aumento de salarios, los empresarios se asocian constituyéndose en un solo comprador de la oferta de trabajo, pudiendo pagar por ende. salarios bajos. Tal cosa, a menos que haya un privilegio legal para ciertos empresarios, no puede. suceder en un mercado libre. Veamos por qué.

a) La misma aparición de un fenómeno de tal naturaleza lleva en sí el germen de su propia desaparición. En efecto, un solo comprador de trabajo frente a muchos vendedores implica una baja en el precio del trabajo en términos relativos. La consecuente baja en el precio produce el efecto inmediato de hacer aumentar la cantidad demandada, terminándose con ello. la vigencia de un solo comprador.

b) Por otra parte, cualquier intento de asociación chocaría con el hecho de que el trabajo es un factor no específico, y por lo tanto puede derivarse hacia otros sectores que le ofrezcan (al obrero) salarios más altos que la asociación, frustrando las pretensiones de ésta. Por otra parte, dicha asociación implicaría la formación de un “cartel” que tropezaría con los mismos problemas ya analizados en el Capítulo II, parte II. La inestabilidad le es intrínseca, por el simple deseo de ganancias de sus integrantes, que estimula a los mismos a separarse del cartel, pues si un integrante A del cartel X se separa del mismo vendiendo a precios más bajos y pagando salarios más altos, obtendrá de ese modo seguros compradores y el factor trabajo que necesita, obteniendo así ingentes ganancias.

Es decir, sólo un cartel enorme y único podría “explotar” a los trabajadores, pero tal cosa sólo es posible en el sistema socialista, como dijimos en el Capútulo II.

II. Efecto Ricardo: Otro argumento que en general se sostiene expresa que la acción sindical, al presionar sobre los salarios, es beneficiosa porque, frente al aumento de salarios, muchos empresarios tratarían de sustituir la mano de obra con maquinaria, aumentando de este modo la tasa de capital.

Observemos que esto implica cambiar la causa por el efecto. En dicho planteo, el aumento de los salarios sería causa, y no efecto, del aumento de la tasa de capital.

Hay un error, pues, en dicho planteo. El capital no aumenta por un simple proceso de cambiar un factor productivo por otro. El capital sólo puede aumentar sí y sólo si aumenta previamente la tasa de ahorro (recordar Capítulo V). Luego, no puede aumentar por otro motivo. Lo que sucede es que el capital se ve trasladado (no aumentado) de un sector a otro, provocando una baja de salarios en aquel lugar de donde salió y subiéndolos en el lugar donde entró, y provocando derroche de recursos al trasladar capital de un lugar a otro donde naturalmente no se le hubiera utilizado por resultar menos costoso usar mano de obra.

Cabe aclarar que se denomina a la teoría analizada “efecto Ricardo” por ser el economista clásico así llamado quien por primera vez la utilizó.

 Por Gabriel Zanotti 

Continuará…

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