MÁS SOBRE LA ESUELA AUSTRÍACA DE ECONOMÍA. PARTE III: MONEDA/ Gabriel Zanotti 

 4) Políticas inflacionarias​

El aumento de la cuantía de dinero puede ser causada por diversas decisiones del gobierno o políticas monetarias que pasaremos a enunciar y explicar:

a) Emisión de medios fiduciarios por parte del gobierno. Se realiza a través de los bancos centrales y la reducción del encaje bancario, colocando por ende más circulante en el mercado de capitales que simula una mayor tasa de ahorro. Como veremos en el próximo capítulo, esta es la primera fase del ciclo económico.

b) Subidas artificiales de salarios: Cuando los salarios son aumentados artificialmente por un decreto estatal, y no por un aumento de la productividad, la relación bienes-dinero se altera, habiendo más dinero que bienes. Resultado: inflación, es decir, el inexorable efecto de poner papeles pintados sin respaldo entre las manos de la gente (aclaremos que por “gente” entendemos el conjunto de sujetos actuantes).

En el sector oficial, el aumento masivo de salarios es simplemente una parte del déficit financiero del presupuesto de la nación, al cubrir el precio de un factor de producción –el trabajo– con emisión monetaria o con deuda publica.

Pero en el sector privado, el asunto se complica. El primer impulso que sienten las empresas es subir el precio de venta por el aumento de los costos que significa el aumento artificial de los salarios. Pero, sin embargo, la empresa no puede subir su precio de venta si ése era el precio que permitía vender toda su producción; un precio más alto implicaría reducción de demanda y pérdidas. Entonces, no queda más remedio –si no se desea la quiebra de la empresa– que despedir personal.

En algunos casos se ha dado que el gobierno interviene otorgando “crédito barato” a los empresarios para que puedan absorber el nuevo costo del trabajo. Ese “crédito barato” no es más que la tasa de interés artificialmente reducida que, como vimos provoca inflación.

Von Mises describe el proceso con claridad: “Algunos sostienen que los aumentos de salarios son «inflacionarios». Ignoran que, en sí mismos, dichos aumentos no son inflacionarios. No hay nada inflacionario excepto la inflación misma, vale decir: un artificioso incremento de la circulación monetaria y de los créditos con depósitos bancarios movidos con cheques. Y, en las condiciones actuales, nadie, excepto el gobierno, puede provocar inflación. Lo que los sindicatos pueden generar, forzando a los emp1eadores a aceptar tasas de salarios más altas que las potenciales del mercado, no es inflación ni precios más elevados, sino desempleo de una parte de la población deseosa de encontrar trabajo. La inflación, en este caso, es una política a la cual recurre el gobierno para evitar el desempleo en gran escala, que de otro modo se habría producido por la acción sindical que forzó los salarios hacia arriba”.

Como vemos, en el sector público los salarios forman parte del déficit de dicho sector, y en el privado, por un sucesivo juego de causa-efecto, pueden provocar finalmente inflación, al ser ésta la política equivocada que en general se adopta para paliar el efecto directo del salario mínimo (precio mínimo al factor trabajo): la desocupación.

El hecho de que los aumentos masivos de salarios provoquen inflación (para paliar el desempleo) es causa de un círculo vicioso bien conocido. La inflación así provocada por la expansión monetaria utilizada para paliar el desempleo eleva el costo de vida. Los gobiernos aumentan, entonces, nuevamente los salarios, y nuevamente se produce inflación, lo que a su vez pide más aumentos, y así sucesivamente.

Como probaremos en el capítulo V, una subida generalizada en el nivel de salarios sólo puede producirse, a oferta de trabajo constante, merced a un aumento en la cuantía de capital, y tal aumento implica aumento de producción. Luego, aunque la gente cuente con más ingresos monetarios, no se producirá inflación, porque en ese caso no hay emisión de moneda por parte del gobierno.

C) Déficit financiero del presupuesto: Aunque no es ésta una política monetaria en sí, es la causante más común del aumento de la cuantía de dinero, y los keynesianos, con su tesis del “deficit spending” la recomiendan especialmente para ello. Consiste en financiar los gastos estatales no con recursos impositivos, sino con emisión monetaria. Así, el estado genera grandes empresas y proyectos, que son financiados pura y exclusivamente con papel moneda sin respaldo. Tal aumento de moneda circulante provoca, obviamente, inflación.

 Por Gabriel Zanotti 

Acerca de Instituto Mises Cuba

Instituto Mises Cuba: Espacio para opinar y debatir sobre economía y libertad.
Esta entrada fue publicada en Cuba, economía, libertad. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s