MÁS SOBRE LA ESCUELA AUSTRÍACA DE ECONOMIA. PARTE II, MERCADO Y PRECIOS/ Gabriel Zanotti 

8) Empresario y cálculo económico
Importantísimo es destacar que, dejando actuar libremente a la ley de la oferta y la demanda, se produce en el marco social el proceso de economización de recursos.

Recordemos que dicho proceso consiste en la satisfacción de las necesidades prioritarias de la manera menos costosa posible. En el marco social, dicho proceso se cumple naturalmente en un mercado no interferido.

En primer lugar, la demanda, mediante sus compras y abstenciones de comprar, va dirigiendo los recursos hacia aquellos sectores que más le agradan, o sea, aquellos que en su escala de valores considera prioritarios. Y por medio del mecanismo de la oferta y la demanda, la oferta le responde. Imaginemos, en efecto, que aumenta la demanda de A. Sube el precio de A. Consecuentemente, se produce un aumento en la oferta de A que luego hará que baje su precio. Vemos entonces cómo la oferta se orienta naturalmente hacia la demanda en el proceso del mercado.

La figura de la empresa aclarará más el concepto. El empresario funciona en el mercado como el nexo entre los factores productivos y el consumidor. Ahora bien: el empresario busca la ganancia con su acción. Y tal ganancia sólo se puede lograr fabricando aquello que la gente compra; nadie que fabrique lo que a la gente desagrada obtendrá beneficio. Luego, los empresarios se orientan naturalmente hacia los deseos de la demanda, para obtener ganancia.

Con esto se cumple, pues, la primera parte del proceso de economización, la producción de aquellas cosas que la gente demanda, pues gastar recursos en cosas que la gente no demanda es derrocharlos y deseconomizarlos. Tenemos pues asegurado que se lo hará con el método menos costoso posible? También, el empresario tratará siempre de aumentar su margen de utilidad, para lo cual tratará siempre que el margen entre el precio de venta y sus costos -los precios de los factores de producción (naturaleza, capital y trabajo)- sea lo más amplio posible. Y para ello, desde luego, intentará reducir sus costos -al mismo tiempo que se vuelca: hacia los precios altos orientándose de ese modo hacia las necesidades de la demanda-, es decir, tratará de lograr el método menos costoso de producción. Esto obliga al empresario a una constante elección entre los múltiples procesos de producción, para lo cual deberá observar los precios de los factores productivos en el mercado. Este proceso, mediante el cual el empresario elige los métodos menos costosos de producción ponderando la utilidad que obtendrá en el futuro, se denomina cálculo económico.

Vemos entonces que los factores productivos son orientados naturalmente de la manera menos costosa posible hacia las necesidades de la demanda.

No hay peligro de derroche de recursos, porque cualquier deseconomización por parte de algún empresario es severamente castigada por el proceso mercantil con pérdidas. Imaginemos que X es algo que desagrada al consumidor, y que la empresa B se empeña en fabricar X. Dicha empresa que baja la demanda del producto que fabrica, pues nadie lo desea, Y entonces el precio de venta comenzará a descender por debajo de los costos. Resultado: la empresa que no cumplía con las directivas del consumidor es barrida del mercado y no se gastan recursos en algo que la gente no demanda.

Por eso se dice que en el mercado libre el consumidor es el capitán y el empresario el piloto, debiendo cumplir éste con las directivas de aquél si quiere permanecer en el puesto. El consumidor es, en definitiva, quien dirige el uso de los recursos. Esto nos muestra cómo en el mercado hay un constante traslado de recursos, según varíen los gustos de los consumidores. La oferta siempre responde a esos cambios, por el sistema de pérdidas y ganancias ya explicado. 

La empresa que fabrica lo que al consumidor desagrada pierde. Debe ponerse al tanto de los gustos del consumidor si quiere obtener ganancias; de lo contrario es barrida del mercado.

El precio muestra siempre una tendencia a acercarse a los costos -como dijimos, los precios de los factores productivos-. Esto se denomina ley de costos. Imaginemos que el precio es muy superior al costo. Ese margen operativo posibilita nuevos capitales que al ser invertidos aumentarán la producción y provocarán un descenso en el precio acercándolo a los costos.

Todo esto que acabamos de explicar es extremadamente importante, pues muestra que las críticas que se le hacen al mercado libre, en el sentido de que en éste reina siempre una anarquía de producción carecen de sentido. El mercado libre, como hemos visto, es un proceso naturalmente ordenado en el cual los factores productivos son orientados hacia las necesidades de los consumidores del modo menos costoso posible. El aumento de la oferta sobre aquellos sectores que la gente demanda, provoca, además, el proceso denominado competencia en el cual los empresarios compiten entre sí tratando de obtener la aprobación del consumidor -y por lo tanto la ganancia- ofreciéndole precios bajos y buena calidad. No porque sean miembros de una sociedad de beneficencia, sino sencillamente porque desean obtener ganancia.

Hemos visto, pues, cómo se logra el proceso de economización de recursos en el marco social: con el mercado libre.

Por Gabriel Zanotti

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