LOS CONCEPTOS COLECTIVOS Y LA REALIDAD CUBANA.

Síntesis del conversatorio sostenido en La Habana por el abogado y anarcocapitalista cubano, Nelson Rodríguez Chartrand el pasado 24 de febrero de 2016.

Sólo los que hemos vivido en las entrañas de una dictadura o totalitarismo férreos como hace más de medio siglo vivimos los cubanos, podemos conocer en su verdadera dimensión el hechizo exterminador de la individualidad humana que deja tras de sí la magnificación o reificación de los conceptos colectivos, a saber; la sociedad, el Estado, el partido, la clase, la revolución y muchos otros.

Esta práctica de magnificar los conceptos colectivos se conoce con el nombre de colectivismo metodológico, estrategia muy eficaz utilizada por los dictadores gobernantes para canalizar solapadamente sus mezquinos intereses; garantizar el poder y bienestar a costa de la indefensión, la ignorancia y la esclavitud más cruel de sus ciudadanos.

No se trata de si debemos o no emplear los conceptos colectivos, en definitiva éstos son expresiones que sintetizan y permiten comunicar con inmediatez y ahorro de tiempo, hechos y acontecimientos acaecidos. El error radica cuando hacemos de estos conceptos una entidad autónoma desdoblada de los acontencimientos y creadora de esos mismos acontecimientos, aniquilando, como ya expresé, la esencia de toda sociedad: la acción humana.

De esta manera, los conceptos colectivos se presentan como si existieran independientes, por encima de los individuos y de las acciones de éstos, lo cual sin lugar a dudas, desvirtúa la realidad social, siendo un obstáculo insuperable para su comprensión y desarrollo.

Ünicamente bajo el prisma del individualismo metodológico nos percatamos de que lo que verdaderamente existe y produce consecuencias sociales son las acciones individuales de las personas y no los conceptos colectivos abstractos nacidos de la razón humana, pero que una vez que se les confieren una realidad autónoma, se convierten en una fuerza peligrosa que induce a considerar las acciones de los individuos, como efectos, y nunca como causa, de la existencia de las sociedades y su dinámica de desarrollo.

Así vemos cómo en Cuba, conceptos tales como Estado, revolución, socialismo, patria, partido, y muchos otros, han sido indiscriminadamente reificados, al punto de convertirlos en amo de la voluntad, la libertad y el pensamiento de los cubanos.

En este sentido, la Constitución cubana es un claro ejemplo de ello, por lo que vale la pena citar algunos ejemplos que puedan ilustrar este comentario:

¨El Partido Comunista de Cuba… es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado…¨ (artículo 5)

¨El Estado controla y dirige el Comercio Exterior¨ (artículo 18)

¨El Estado encausa los esfuerzos de la nación en la construcción del socialismo…¨(artículo 9)

¨El Estado protege la familia…¨(artículo 35)

¨El Estado orienta, fomenta y promueve la educación…¨ (artículo 39)

¨El Estado se esfuerza…¨(artículo 44)

¨La traición a la patria es el más grave de los c´rimenes…¨(artículo 65)

Podría citar una larga lista de ejemplos: el Estado mantiene y defiende la soberanía de la patria; afianza la ideología; asegura el avance educacional; crea empresas; administra bienes; y un largo etcétera.

Como podemos apreciar, el Etado se presenta como una super entidad con vida propia que actúa, colocando al individuo en un lugar secundario; no decisivo, en el escenario del desarrollo de la dinámica social, lo cual contradice la lógica más elemental y al método compositivo, única vía posible de consebir acertadamente la sociedad, el origen de las normas sociales y las instituciones, en virtud del cual el estudio de la sociedad debe estar contreñido, en todo caso, a las acciones de los individuos.

Sólo bajo la óptica del individualismo metodológico podemos apreciar que detrás de todo concepto colectivo está ineludiblemente y necesariamente presente las acciones de los individuos, que en el caso del Estado cubano no son otros que la élite de dictadores que esconden su verdadero rostro detrás de estos conceptos.

Es increíble señores, cómo los conceptos colectivos como el Estado, la revolución, el socialismo, etc; se han adueñado de la voluntad, los sentimientos y el pensamiento de los cubanos, induciéndolos a actuar de una manera ilógica e inhumana, al punto de preferir la esclavitud a la libertad, la miseria a una vida digna, abandonar los más nobles y altos valores por la corrupción, la inmoralidad y la traición, e incluso conllevar a hijos rechazar a sus padres y padres rechazar a sus hijos.

Muchas gracias.

nelsonchartrand@gmail.com

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