Crítica a la planificación 

En los países cerrados todos los ciudadanos tienen temor a emitir cualquier tipo de criterio.

Unos de los temas más decisivos para una sociedad (cualquiera)… suponemos deben ser los temas y políticas públicas que tomen los gobiernos con relación a la economía doméstica que regirá la mesa de sus gobernados.

Pero, cuando se ha castigado tantos años a quienes levantan su voz y emiten criterios, críticas o sencillamente disienten del emperador romano, el resultado se convierte en nefasto, la pérdida del tan útil diálogo social y debate público hace un terrible daño…, dando lugar al nacimiento del ciudadano indolente, y el difícil síntoma de la enfermedad cuasi crónica que afecta tanto a cualquier sociedad, la apatía personal y colectiva.

Una de las frases más importantes e ingeniosas del profesor Ludwig von Mises, para romper la inercia en la opinión pública económica y de su gremio, o sintomatología del economista neutral, fue minuciosamente descubierta por Murray Rothbard hace varios años.

En tal sentido Rothbard llama exelentemente la atención sobre como lo escribió Mises: “Un economista investiga si una medida a puede producir el resultado p, para cuya consecución ha sido recomendada, y descubre que el resultado de a no es p sino g, que todos, incluidos los partidarios de la medida a, consideran indeseable. Si nuestro economista expone el resultado de su investigación afirmando que a es una mala medida, no está emitiendo juicios de valor. Se limita a decir que desde el punto de vista de quienes desean alcanzar el objetivo o la medida a es inadecuada.”

Excelente justificación para los economistas espantapájaros que aún se abstienen en no criticar en Cuba el desahuciado sistema económico socialista de economía planificada, o despilfarrador que hemos tenido durante años.

En otro de los pasaje Mises insiste en que el economista no es un político, ya que: “El economista no dice que… la interferencia del gobierno en los precios de un artículo… es improcedente, mala o inviable. Lo que dice es que tales interferencias no mejoran sino empeoran las condiciones, desde el punto de vista tanto del gobierno como de quienes respaldan las interferencias.”

Si alguna frase inteligente aprendimos a fuerza de palos hace año los pocos revelados de por acá, era que no importaba lo que pedíamos, sino en la forma en que lo pedíamos. Los economistas cubanos después de leer esta encomiable sugerencia y análisis del profesor Mises…, podríamos pensar, que tienen la palabra, sin la temerosa necesidad de emitir juicios valorativos. Teniendo la enorme responsabilidad de convencer a quienes controlan casi todo, desde sus burocráticas oficinas y sillones…

Chao. Hasta la vista compay 😉👍✌️

Joisy García Martínez

Acerca de Instituto Mises Cuba

Instituto Mises Cuba: Espacio para opinar y debatir sobre economía y libertad.
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